Una llama que no puede apagarse

 

 

 

 

 Nahui

 

 

Fuente: Milenio / Junio 2018

 

Nahui  Olin tenía la certeza de que su muerte no terminaría con su extraordinaria vida: "Los gusanos no me darán fin… Naceré de nuevo, de nuevo ya para no morir", escribió segura de su destino.

 

En la década de 1920, María del Carmen Mondragón  Valseca (1895-1978) era la mujer más hermosa de la Ciudad de México. Era más que eso. Bautizada en esa época como  Nahui  Olin, por su amante, el Dr.  Atl, pintaba, escribía poesía, componía música, modelaba y era dueña de una inteligencia deslumbrante. A pesar de su prodigiosa y avasalladora personalidad, murió en la miseria en la misma ciudad que iluminó con sus rabiosos ojos verdes. Motivada por la pequeñez de una sociedad que incapaz de entenderla, optó por desdeñarla,  Nahui  Olin fue cayendo en el olvido. 

 

La fuerza del personaje se ha impuesto a la condena. A 40 años de su muerte se puede afirmar que  Nahui  Olin está más viva que nunca. El Museo Nacional de Arte presenta este mes una magna exposición, se ha rodado una película sobre su vida, su obra artística es objeto de investigaciones y empieza a convertirse en una figura de culto. En ese contexto aparece la reedición de un libro imprescindible para dimensionar al personaje: 'Nahui  Olin. La mujer del sol' cuya autora es la periodista cultural Adriana Malvido. Editada por Circe, la obra publicada por primera vez en 1993 recrea de manera fascinante las etapas de la vida de Carmen Mondragón: su niñez, su plenitud y su ocaso. 

 

Conoce más sobre el trabajo de Adriana Malvido en esta liga:  http://www.milenio.com/cultura/laberinto/una-llama-que-no-puede-apagarse