David Carse

El autor no tenía ni idea de vedanta advaita o de espiritualidad oriental; ni siquiera había oído hablar de la no-dualidad. Sin embargo, le sobrevino súbitamente la gracia de un completo y desconcertante despertar espiritual. En ese momento vio claramente que “no hay nadie en casa”, aunque le llevó un tiempo entender e integrar mentalmente lo que le había sucedido.